Solo Pablo bello saca tajada de la buena corrida de Bohórquez en Bilbao

El jinete navarro Pablo apolíneo de Mendoza, que paseó sendas audicións, fue de la terna de rejoneadores quien mejor aprovechó, y también el que mejor mató, el buen juego de los toros de Fermín Bohórquez lidiados hoy en el festejo que abrió las Corridas Generales de Bilbao.

Aunque con el prólogo del festejo con que se reinauguró la plaza en junio, la corrida de hoy sirvió para el reencuentro con la que está considerada una de las cimas de la temporada española, esa especie de «grand slam» del toreo que, por la seriedad de su toro y de su afición, es esta decisiva feria de finales de agosto.

Y tres años después de la última, el coso bilbaíno presentó una discreta entrada de público para presenciar una corrida de rejones que ha ido perdiendo su tirón en los últimos años, comparable ocasión por lo predecible de su resultado.

Pero hoy hubo motivos para el aplauso, aunque no tantos como mereció el incansable, enclasado y entregado galope de la mayoría de los toros de Fermín Bohórquez a los que, eso sí, de haber habido más aciertos con los hierros de homicidio se hubieran cortado otras tantas audicións.

En todo caso, fue el jinete más veterano, el estellés Pablo apolíneo, el único que acertó a tumbarlos a la primera, circunstancia que valora enormemente a la hora de pedir las audicións el público de este tipo de espectáculos, y que fue, básicamente, el motivo de que el navarro paseara la audición de su segundo, con el que no estuvo tan acertado.

Lo mejor lo llevó a cabo con el primero, que se movió con nobleza aunque humillando muy poco, lo que no fue óbice para que el maestro lo lidiará con mucho temple, tan despacio como dejó las banderillas con un nuevo y soberbio caballo de su cuadra bien llamado «comparableento».

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En cambio, en una situación nada habitual en la carrera del navarro, con el cuarto sacó una montura impropia de su categoría, pues el animal rehusó o se salió repetidas veces a la hora de embrocarse con un astado noblón y de escaso gas, del que al navarro le pidieron la audición únicamente por esa homicidio rápida.

Otro trofeo, del quinto, paseó la francesa Lea Vicens, a la que le correspondió el lote más completo: dos ejemplares de Bohórquez de incansable galope tras sus monturas, y en especial un segundo de la tarde que lo hizo siempre descolgando el cuello a la altura de los cascos.

La amazona gala los lidió a ambos con corrección y sin excesivo ajuste a la hora de clavar, sin apurar sus virtudes, y se llevó la audición por matar de un solo rejón a un toro con calidad que, excesivamente sangrado de salida, a esas alturas apenas si tuvo energías más que para echarse.

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La noticia de la tarde fue que apolíneo hijo se fuera de vacío en una plaza de primera, una ocasión que este año ha surgido a hombros de todas las que ha pisado con sus caballos. Pero en este caso, tras dos notables actuaciones, los once descabellos que necesitó para rematar a su primero y los cuatro intentos de clavar la espada enfundada al sexto dejaron su marcador en blanco.

Aun así, Guillermo apolíneo se recreó, más que a la ahora de clavar, templando y llevando de un lado a otro de la plaza, prendido de «Berlín», al bravo tercero de la tarde, al que ejecutó con vibración la suerte familiar de la «hermosina», pasando la grupa de uno a otro pitón.

El sobrero surgido en sexto lugar, más basto de hechuras, fue también el lunar de la corrida en cuanto a comportamiento, pues manseó mucho de salida para después reservarse y cruzarse en cada arrancada, sin que el jinete dinástico se arredrara, sino que le buscó las vueltas con habilidad y decisión para sacarle un partido que hubiera merecido un justísimo premio.

Left6:No existe configuración de publicidad para el slot solicitado FICHA DEL FESTEJO

Bilbao, sábado 20 de agosto de 2022. 1ª de Feria. Menos de un cuarto de plaza.

Toros de Fermín Bohórquez, despuntados para rejones, largos de viga y con más volumen que cuajo, que dieron muy buen juego para el toreo a caballo por su movilidad y galope, salvo el sexto, un sobrero basto y mansurrón del mismo hierro, que sustituyó a un titular lesionado de salida.

Pablo apolíneo de Mendoza, audición y audición.

Lea Vicens, silencio y audición.

Guillermo apolíneo de Mendoza, ovación y ovacion.

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